Las mujeres somos diferentes a los hombres. Infobae

Diferencias de genero, de modos de sentir, de pensar y de expresarnos

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Roles invertidos: ¿la mujer se volvió más masculina en las relaciones?

La psicóloga Beatriz Goldberg explicó que “el gran error femenino es querer ocupar el lugar del hombre”. Cómo influye en la pareja

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Frente a los grandes cambios de la sociedad, también los roles del hombre y la mujer han sufrido alteraciones. La mujer del siglo XXI se diferenció notablemente de la antigua ama de casa, ya que se ha sabido desenvolver y desarrollar en un medio que estimuló el progreso y profesionalismo.

En las culturas prehistóricas, el rol de la mujer era de recolección. El hombre, en cambio, era el encargado de la caza. La mujer contemporánea, en cambio, se encargó de cuidar a los hijos y mantener el hogar. En los últimos años, la tendencia se empezó a torcer y hay una mayor presencia femenina en ámbitos laborales y políticos como se demuestra en Latinoamérica. Mujeres como Michelle Bachelet, Cristina Fernández o Dilma Rousseff, quienes ejercen y ejercieron cargos con mucha responsabilidad han logrado alcanzar el poder bajo cualquier pronóstico en contra.

 BEATRIZ GOLDBERG – EL ROL DE LA MUJER
Según la psicóloga y escritora Beatriz Goldberg, la mujer de hoy está descolocando al hombre de su lugar. Le cuesta ubicarse en el rol correcto. “La mujer puede y debe tener actividades en todas las áreas, pero desde el rol de mujer. Si se ‘masculiniza’, pierde su capacidad intuitiva e intelectual”.

Este desdibujamiento en la mujer le impide hacer bien sus elecciones y ver más allá como parte de su esencia femenina. “Es habitual escuchar frases como: ‘ya no hay hombres’; ‘hombres eran los de antes’ o ‘se me pegan los peores'”, detalló Goldberg. “Las mujeres tenemos esta gran contradicción y poseemos un doble discurso: por un lado al hombre lo vamos corriendo a un segundo plano; por el otro, lo queremos cerca de vuelta. Nos estamos equivocando cada vez más en distintos planos, sobre todo en el sentimental”, dijo la doctora.

“Lejos de renegar la esencia femenina debemos reivindicarla. Tenemos diferencias y eso es lo que nos atraía del hombre”

La psicóloga también sostuvo que las mujeres pueden tener la capacidad de multiplicarse, ya que pueden estar simultáneamente peinándose, estar pensando en todos los integrantes de la familia y ser parte de una reunión de directorio con el celular en la mano.”A pesar de todos nuestros logros no debemos perder la sensibilidad de ver todo lo que nos acontece. No debemos enojarnos cuando nos dicen que hombres y mujeres son diferentes, porque en realidad lo somos”, agregó la escritora.

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La igualdad que se quiere lograr es ficticia porque de esta forma cada vez hay más obligaciones con menos derechos. “Ni fundamentalismo feminista ni justificaciones conciliatorias para el machismo. Legítimo orgullo de ser mujer, esa es la cuestión”, sentenció Goldberg, quien agregó: “nos ha llegado la hora de dejar de ser las actrices de reparto de la historia para tener el papel protagónico que nos merecemos. Estamos listas para dar el gran salto a partir de nuestras particularidades, sin imitar los modelos masculinos”.

Aunque la mujer sea madre, pareja, profesional, administradora y sostén emocional de la casa, no se debe olvidar que el rol de la mujer en la sociedad es ser mujer. “Con toda nuestra independencia vamos a querer -aunque sea de a momentos- el hombre ideal que nos proteja. Hay que combinar la esencia con la complicidad, de esta forma aprenderemos a vivir mejor”, concluyó Goldberg.

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Frente a los grandes cambios de la sociedad, también los roles del hombre y la mujer han sufrido alteraciones. La mujer del siglo XXI se diferenció notablemente de la antigua ama de casa, ya que se ha sabido desenvolver y desarrollar en un medio que estimuló el progreso y profesionalismo.

En las culturas prehistóricas, el rol de la mujer era de recolección. El hombre, en cambio, era el encargado de la caza. La mujer contemporánea, en cambio, se encargó de cuidar a los hijos y mantener el hogar. En los últimos años, la tendencia se empezó a torcer y hay una mayor presencia femenina en ámbitos laborales y políticos como se demuestra en Latinoamérica. Mujeres como Michelle Bachelet, Cristina Fernández o Dilma Rousseff, quienes ejercen y ejercieron cargos con mucha responsabilidad han logrado alcanzar el poder bajo cualquier pronóstico en contra.

BEATRIZ GOLDBERG – EL ROL DE LA MUJER
Según la psicóloga y escritora Beatriz Goldberg, la mujer de hoy está descolocando al hombre de su lugar. Le cuesta ubicarse en el rol correcto. “La mujer puede y debe tener actividades en todas las áreas, pero desde el rol de mujer. Si se ‘masculiniza’, pierde su capacidad intuitiva e intelectual”.

Este desdibujamiento en la mujer le impide hacer bien sus elecciones y ver más allá como parte de su esencia femenina. “Es habitual escuchar frases como: ‘ya no hay hombres’; ‘hombres eran los de antes’ o ‘se me pegan los peores'”, detalló Goldberg. “Las mujeres tenemos esta gran contradicción y poseemos un doble discurso: por un lado al hombre lo vamos corriendo a un segundo plano; por el otro, lo queremos cerca de vuelta. Nos estamos equivocando cada vez más en distintos planos, sobre todo en el sentimental”, dijo la doctora.

“Lejos de renegar la esencia femenina debemos reivindicarla. Tenemos diferencias y eso es lo que nos atraía del hombre”

La psicóloga también sostuvo que las mujeres pueden tener la capacidad de multiplicarse, ya que pueden estar simultáneamente peinándose, estar pensando en todos los integrantes de la familia y ser parte de una reunión de directorio con el celular en la mano.”A pesar de todos nuestros logros no debemos perder la sensibilidad de ver todo lo que nos acontece. No debemos enojarnos cuando nos dicen que hombres y mujeres son diferentes, porque en realidad lo somos”, agregó la escritora.

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La igualdad que se quiere lograr es ficticia porque de esta forma cada vez hay más obligaciones con menos derechos. “Ni fundamentalismo feminista ni justificaciones conciliatorias para el machismo. Legítimo orgullo de ser mujer, esa es la cuestión”, sentenció Goldberg, quien agregó: “nos ha llegado la hora de dejar de ser las actrices de reparto de la historia para tener el papel protagónico que nos merecemos. Estamos listas para dar el gran salto a partir de nuestras particularidades, sin imitar los modelos masculinos”. 

Aunque la mujer sea madre, pareja, profesional, administradora y sostén emocional de la casa, no se debe olvidar que el rol de la mujer en la sociedad es ser mujer. “Con toda nuestra independencia vamos a querer -aunque sea de a momentos- el hombre ideal que nos proteja. Hay que combinar la esencia con la complicidad, de esta forma aprenderemos a vivir mejor”, concluyó Goldberg.

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